Artículo publicado en inglés en la Revista ISAR Board of Directors, Special Election Issue, Volume 36, Issue 2, 2008.

Traducción: Evangelina Sánchez.

Con la tendencia revivalista hacia la Astrología Tradicional, parece haber un movimiento de alejamiento de la Astrología Humanística y Psicológica que emergió durante la última mitad del siglo XX.

Esto me ha hecho replantear algunos principios básicos de nuestra disciplina:

¿Hay algo que los astrólogos psicológicos necesitan aprender de las antiguas técnicas? ¿Deberíamos cambiar nuestras formas y tener un acercamiento hacia algo más tradicional?

Después de embarcarme en una resumida exploración en la historia de la astrología, mi respuesta provisional es sí y no.

Para apreciar mi ambivalencia se necesita entender que la astrología está sujeta a procesos evolutivos como cualquier otra disciplina. Sorprendentemente la evolución a menudo avanza, yendo para atrás, es decir regresando a un estadio mas temprano del desarrollo de un organismo y brincar al estadio actual para formar una nueva especie. En Biología se llama “paedomorphosis”, un término derivado del griego, paedo “niño”, y morfo que significa “forma”. En combinación esto significa “formado de un niño” Es decir, se llama así al proceso a través del cual la naturaleza crea algo nuevo a partir de una estructura anterior. Esto podría ser exactamente lo que está sucediendo con la Astrología. Estamos yendo para atrás, sí, pero la tendencia de la corriente regresiva puede en realidad estar al servicio de un proceso evolutivo que nos está llevando a la formación de una especie totalmente nueva, una que trascienda a la astrología contemporánea, no por su fijación en el pasado, sino por recapturar algo de la esencia que nos permita hacer un salto evolutivo a un nuevo orden.

¿Pero cuál es la “esencia” que debe ser restaurada? Y cuál será el nuevo orden. Un sistema no evoluciona deshaciéndose completamente de su forma actual, sino eliminando sus debilidades, preservando sus fortalezas, y sumando algo nuevo. Como corresponde, necesitamos explorar las fortalezas y debilidades de la astrología contemporánea, mientras evaluamos qué podría ser de valor que se ha perdido. Haciendo esto, podríamos anticipar hacia donde estaba encaminada la vieja astrología.

Un buen comienzo podría ser definir qué es exactamente la astrología psicológica. ¿Y cómo y cuándo se derivó de sus antecesores? La respuesta usual es ir para atrás a algún presunto fundador, como Alan Leo o Carl Jung o Dane Rudhyar. De todos modos, necesitamos apreciar que la evolución de la astrología es parte de una evolución más amplia.-la de la conciencia humana en sí misma. Las variadas formas, mutaciones y revelaciones de la astrología son un reflejo de los estadios de apertura de la psiquis colectiva.

La astrología psicológica actual, por ejemplo, es producto de un emerger de la psicología como una disciplina académica a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.. El nacimiento de la psicología fue un síntoma de maduración de la conciencia humana, una disposición para mirar para adentro, explorar nuestros reinos internos, conocer nuestras motivaciones primarias, descifrar el significado de nuestros sueños, actualizar nuestro potencial para el desarrollo y crecimiento., y apreciar nuestra conexión con una conciencia más amplia y profunda. Estas ideas no fueron enteramente desconocidas por nuestros ancestros, pero antes del siglo XIX, no existía una masa crítica de despertar colectivo necesario para catalizar un salto decisivo a un nivel superior de conciencia en masa. Una vez que este hecho ocurre, la psicología nace y en este despertar surge una nueva forma de astrología.

Por eso, nuevamente, qué es la astrología psicológica? ¿Qué significa? Como cualquier otra disciplina, e un trabajo en progreso y sujeto a revisión y futura elaboración. Por el momento, de todos modos, los diez principios fundacionales explicados más abajo son bastante significativos de la cuestión central de este tema. Sospecho que en la búsqueda de construir una nueva, post moderna astrología, las siguientes ideas pueden resultar indispensables.

Enfocarse en el crecimiento

El rasgo que define al núcleo de la astrología psicológica es su aplicación al crecimiento, desarrollo, y actualización del potencial humano. Esto necesariamente conlleva que la carta no solo simboliza temperamento y eventos externos, sino también el mundo intra-psíquico, que existe a un nivel más profundo y opera en el mundo conciente. Es potencial de la astrología profundizar la conciencia y clarificar los contornos del mundo interno al servicio del desarrollo psicológico, facilitando el crecimiento. Aquí está implícito que la evolución es individual y colectiva. Es precisamente el potencial de la astrología de profundizar la conciencia y clarificar los contornos del mundo íntimo lo que le posibilita estar al servicio del desarrollo psicológico. El astrólogo también ayuda a objetivar procesos psicológicos, resaltando aumentando la conciencia de tendencias inconscientes e iluminando el propósito de los eventos desafiantes. En profundizar y aumentar el nivel de conciencia, se facilita el crecimiento.

Está implícito en este enfoque la conciencia humana evoluciona, individual y colectivamente. Aunque algunos astrólogos se inclinan a discutir esto, la evolución de la conciencia humana es difícil de negar en base a las evidencias. Entre las grandes mentes que han tratado esta cuestión – Carl Jung, Joseph Campbell, Ken Wilber, Houston Smith, Sri Aurobindo, Teilhard de Chardin, Aldous Huxley, y otros- hay unanimidad de opinión en cuanto a que la conciencia no sólo está progresivamente evolucionando de más bajos a más elevados estados, sino que la evolución es “el propósito” de la existencia humana. Si esto fuera verdad, lo que le sigue es que la aplicación de la astrología debería ser 1) Apoyo de esta tendencia y 2) adaptada a las necesidades, sensibilidades y capacidades de los seres humanos modernos. Personalmente, creo que son mejores ayudados por una astrología que posibilita al ser humano para actualizar sus potencialidades latentes, que una astrología que predice qué va a suceder y cuándo, qué temperamento uno tiene, o si uno puede esperar una buena o mala vida.

Nuevamente, la principal directiva de la astrología psicológica es apoyar el crecimiento y desarrollo del individuo. En relación a esto, lo que sea que facilite la evolución psico-espiritual del individuo es bueno, y lo que la afecte es malo. En este sentido no queremos decir que lo único que sirva para la evolución de un ser humano sea la astrología psicológica. La idea es llevar al cliente hacia su crecimiento, autonomía y responsabilidad, entendiendo que el ser humano es capaz de llevar su potencial a máximos niveles y de evolucionar por si solos.

Sensibilidad Intrapsíquica

La conciencia aumentada del mundo intrapsíquico del cliente sensibiliza al astrólogo al impacto emocional que sus interpretaciones pueden tener, lo cual es un rasgo distintivo futuro de la astrología psicológica. El principio de sensibilidad intrapsíquica es el anverso del primero. El valor guía es “No hacer daño”, lo cual, por supuesto, implica conciencia de las clases de interpretaciones que pueden ser dañinas. La astróloga escocesa Anne Whitaker una vez bromeó: “Algunas personas piensan que si no te llamas a vos mismo un astrólogo psicológico, te libera de la responsabilidad de la orientación que das, dado que sos libre de negar que lo estás haciendo” El comentario de Whitaker sugiere que los astrólogos caen bruscamente en dos campos: 1) aquellos que hacen astrología sin consciencia del impacto psicológico que sus entrevistas pueden tener sobre sus clientes; y 2) aquellos sin consciencia. Podría debatirse, en realidad, que toda astrología es de alguna manera psicológica. Como asegura Brian Clark, el sólo término “astrología psicológica” es redundante dado que la astrología necesariamente involucra el trabajo con la psiquis del cliente.

Intersubjetividad y Descubrimiento del Significado

Una consulta astrológica no es una lectura objetiva de un horóscopo, sino una interacción subjetiva compleja hacia la que se debe acercar con máxima sensibilidad y conciencia. El término “lectura” es una denominación equivocada, ya que los astrólogos no leen el horóscopo sino que dialogan con el cliente. La consulta incluye una entrevista con el cliente y es un encuentro co-creativo de interpretación de los símbolos de la carta. Los astrólogos no pueden saber todo de una persona, sólo por la carta natal, dado que la gente vive sus cartas en variados niveles de conciencia e integración. Dos personas con la misma carta no van a hacer necesariamente las mismas elecciones; y no tendrán el mismo destino. De esta forma, los significados de la carta emergen de la creación de un campo intersubjetivo, que involucra al horóscopo, al astrólogo y al cliente. Esto implica la apertura al descubrimiento de significados que no están explícitos o predeterminados en el horóscopo.

Sincronicidad

La Astrología Psicológica está descripta a menudo en términos de “análisis de carácter” y su principal objetivo es describir atributos de comportamiento. Esto es verdad a medias. Porque el punto más importante de la Astrología Psicológica es que revela las coincidencias significativas entre la realidad subjetiva y objetiva. Esto es lo que Jung denominó “Sincronicidad”, la confluencia de eventos internos y externos. Jung formuló este concepto en los años 30 y desde entonces se ha convertido en un componente esencial en la astrología psicológica. El énfasis es la relación entre el afuera y el adentro, subjetivo y objetivo, y el del propósito, que es el proceso circular de retroalimentación que activa la integración de niveles más altos de personalidad en el tiempo.

En tanto que la Astrología Tradicional tiende a enfatizar el principio de causalidad hacia abajo, como está implícito en su aforismo “lo que es arriba es abajo”, la astrología psicológica lo complementa con el concepto de “lo que es adentro, es afuera”

Multidimensionalidad, Verticalidad e Indeterminismo

Uno de los sellos de la astrología psicológica es el reconocimiento de que los símbolos de la carta no tienen un significado unidimensional, sino que tienen un significado multidimensional y polivalente. La multidimensionalidad se refiere a la capacidad de los arquetipos planetarios de expresar por sí mismos, múltiples fenómenos de la misma o similar cualidad. Por ejemplo, Júpiter puede ser una persona (guru), un lugar (un juzgado) o un evento (conferencia)También constituye un tipo determinado de procesos internos – móvil, influencia, defensa, acción, etc. Multivalencia significa que un arquetipo planetario es capaz de casi ilimitadas variaciones de expresión cuando se combina con los signos, las casas y los aspectos. En efecto, una parte aislada de la carta cambia por su relación con cada una de las otras partes de la misma.

La dimensión vertical de la astrología está implícita en el hecho de que la gente expresa sus cartas de manera diferente sujetos a su crecimiento, desarrollo y evolución. Las expresiones más integradas de una configuración, incluyendo los aspectos duros, se caracterizan por una reducción de conflicto interno-externo. La resolución del conflicto, a su vez, conduce a una funcionalidad realzada, unidad de propósito y estabilidad de comportamiento. A esto le sigue que los resultados astrológicos son inherentemente indeterminados, es decir, no son posibles de saber de antemano con ningún grado de certeza. Todo lo que podemos saber es que los resultados caerán invariablemente dentro del rango de posibilidades indicadas por los arquetipos relevantes. Como le gusta decir a Rick Tarnas, “la Astrología es arquetípicamente predictiva, no concretamente predictiva”.

Valor Neutral Holístico y positivo

Un tema saliente de la astrología psicológica es que el enfoque del dualismo “bueno/malo” acerca de los símbolos de la carta están fuera de lugar en nuestra era post-moderna. La práctica arcaica de interpretación de cartas en términos de ubicaciones débiles o fuertes, maléficas o benéficas, afortunadas o desafortunadas, buenas y malas casas, y exaltación y caída, deriva de una perspectiva miope o corta de vista que estaba preocupada por intereses egoicos de poder, status y facilismo.

Como dijo Jordan “ La idea ilusoria de rayos benéficos y maléficos emanando desde los cielos no es verdad, es contraproducente y es , insalubre y artífice de una temprana y mal dirigida teoría astrológica. Mentiras como los miedos primitivos al demonio. Estos remanentes infantiles corrompen la verdad de la astrología, así como también desaniman a muchos individuos de explorar sus posibilidades.

Los primeros astrólogos eran egoicos en el hecho de que su preocupación con los juicios de bueno o malo, pertenecían a lo que era bueno o malo para el ego, por ejemplo, para lo que le concierne al ego para en cuanto al disfrutar, triunfo y control. Una perspectiva psicológica es trans egoica en cuanto que contempla cada símbolo astrológico – signo, planeta, casa y aspecto – como parte integral de un todo( alma) y apto para el desarrollo hacia más elevados niveles de funcionalidad en el tiempo. Las propiedades de las variables astrológicas son claramente articuladas en términos de cualidad sin utilizar el recurso de juicios de valor ni jerga de malos augurios. Cada parte de la carta es “buena” en el sentido de constituir una función indispensable. Aún los aspectos blandos pueden ser problemáticos si operan en desarmonía Con la totalidad. Y por el contrario, aún las posiciones más difíciles pueden ser transformadas en fortalezas. Por consiguiente, las interpretaciones no están focalizadas en ayudar al cliente a evitar las dificultades explotando el conocimiento anticipado, preferentemente están orientadas a facilitar el crecimiento del cliente hacia un estado óptimo de integración de personalidad

Reverencia por las intenciones divinas

Más que utilizar el conocimiento astrológico para aumentar la obtención de los resultados deseados, es decir, maximizando al placer y evitando el dolor, los astrólogos psicológicos se esfuerzan en distinguir, percibir las intenciones del cosmos para el individuo.

Una relación participatoria con el Cosmos. La pregunta que funciona es: ¿Qué requiere el universo de esta persona? ¿Cómo se les pide que evolucionen? Si a los individuos se les requiere que aprendan ciertas lecciones que están implícitas en sus cartas, entonces el destino es meramente el vehículo para un proceso evolutivo – o, tomando prestada la frase de Jung, un camino de individuación. Esta perspectiva reconoce el propósito del destino.

Relación participativa con el Cosmos

Por lo antes dicho, se entiende que la relación entre la psiquis y el cosmos es circular, no lineal. La psiquis no es meramente el efecto de una predeterminada causa cósmica, sino que participa activamente con el cosmos determinando un afuera que provee el catalizador para más niveles aún de actualización. Mientras ciertas lecciones de vida están pre-figuradas en la carta (destino), cómo de bien aprende la gente es una cuestión de elección (libertad). Cada elección, a su vez, tiene consecuencias que son administradas por una inteligencia divina. De esta manera la libertad y el destino, la psiquis y l cosmos, son una pareja en una danza circular y recíproca.

Este principio sostiene que los seres humanos no son víctimas de un cosmos brutalizante; más bien, son amantes mutuos unidos en un abrazo sagrado. La influencia fluye de las dos maneras, del cosmos a la psiquis y de la psiquis al cosmos. La capacidad de la psiquis de influir al cosmos no es mágica en el sentido de tener que confiar en encantos, rituales, amuletos, sacrificios, o, aún plegarias, pero deriva naturalmente de la presencia dentro de la psique de una semilla cósmica que lenta pero inexorablemente alcanza su plenitud, quizás sobre una serie de vidas. A medida que la psiquis madura, el ambiente responde con nuevas reflexiones de ese crecimiento, y nuevos desafíos diseñados para favorecer el proceso evolutivo.

Astrológicamente, este proceso de desdoblamiento ocurre a través de integrar la carta natal en una totalidad balanceada- un proceso que lleva esfuerzo y perseverancia. Porque los arquetipos son a su vez trascendentes (no locales) e inmanentes, son capaces de responder inteligentemente para organizar procesos de crecimiento inherentes a la psique. Los efectos de causas auto iniciadas – Karma o sincronicidad- constituyen la retroalimentación evolutiva que está precisamente orquestada para el avance del aprendizaje del alma. Los cambios evolutivos son una consecuencia de un aumento de diferenciación, actualización y coordinación de arquetipos planetarios a un nivel interno. A través del cultivo de virtudes que están de acuerdo con principios universales simbolizados por los arquetipos planetarios, los individuos llegan a darse cuenta gradualmente que la psique y el cosmos son una sola cosa.

Libertad Responsabilidad y Potenciamiento

Un enfoque psicológico de las consultas se esfuerza por darle poder al consultante enfatizando su libertad de elegir y alentándolos a tomar responsabilidad por las consecuencias de sus elecciones. No desalienta consultantes diciéndoles qué tienen que hacer, con quién deberían casarse o qué profesión deberían tener. La fe en el proceso evolutivo obliga al astrólogo a honrar el sufrimiento en lugar de conducir al consultante en la dirección para evitarlo. Esto no quiere decir que los astrólogos psicológicos no son sensibles a la angustia, sino que ellos notan que cierto proceso educativo puede solo ocurrir a través del sufrimiento. Como dijo Jung “La neurosis nace de un fracaso de sostener un dolor legítimo” Desde esta perspectiva, el uso apropiado de la astrología no es aconsejar al consultante cómo tener una vida más fácil y libre de dolor, sino usar la carta como una manera de ayuda al consultante a aprender de las experiencias dolorosas que ellos atraen y guiando el proceso de crecimiento que es inherente a tales experiencias.

Predicciones y Evolución Consciente

Desde una perspectiva psicológica, las predicciones orientadas a eventos simples son deplorablemente inadecuadas. Un enfoque más útil, en el proceso de desarrollo llevado por el evento, es decir, su significado dentro del contexto evolutivo. Concentrarse además nos mueve del acierto de la predicción a un adecuado sostén para ayudar al cliente para prepararse y responder a la ventana de oportunidades que todos y cada uno de los tránsitos o progresiones conlleva. De este modo, el astrólogo alienta la evolución consciente, es decir, el deseo de cooperar con el intento divino. Mientras predecir cualidades del tiempo puede tener algún valor, la astrología predictiva es mejor utilizada cuando se aplica al entendimiento de la importancia y oportunidad del presente. En la luz clarificadora que la astrología provee, el crecimiento puede ser mejor lograda reflexionando sobre el momento presente. Nuevamente, Jordan llega al punto “Astrología es como el búho de Atena, que Hegel dice que vuela estupendamente en el atardecer”. Es fácil tener sabiduría filosófica retrospectivamente, al final del día. La comprensión astrológico a menudo funciona mejor en retrospección, dando significado a los eventos de la vida a posteriori.

Resumen y Conclusión

Por todo lo antes expuesto, queda claro que la astrología psicológica no consiste meramente en la incorporación de construcciones e ideas psicológicas. Sino que altera y profundiza nuestro entendimiento de psicología en una manera que cambia ambas disciplinas, transformando las dos en una nueva y mayor síntesis- una verdadera y post moderna psicoastrología. Como en cualquier otro campo, la astrología psicológica es un trabajo en progreso y sin duda continúa evolucionando en la dirección de mayor precisión, estructura, utilidad, claridad y profundidad.

Si la astrología psicológica tiene debilidades podría ser su carencia de una estructura de lenguaje claramente articulado. Esto podría ser remediado por definiciones más precisas de las partes y reglas más claras para sintetizar estas partes en afirmaciones de significado inteligibles. En futuras columna describiré esta necesidad en mayor detalle. Mientras tanto debe ser reconocido que el lenguaje de la astrología es inherentemente flexible tanto que su exactitud predictiva nunca es absoluta. En relación a los resultados finales, cada vida es, y debe de alguna manera mantenerse, un misterio sagrado.

Por lo demás, nosotros suponemos una certeza donde no hay y en nuestra vacuidad negamos justamente lo que nos hace humanos: la propia voluntad.

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